Esta mañana, mientras trataba de vencer el sopor y subirme al coche para ir al trabajo, descubrí que la puerta del conductor de mi Kadett no se abría más allá del tercio del tamaño de un micropene.
Qué raro, pensé. Claro que, como todavía andaba un poco dormida, tampoco me di cuenta de la causa hasta varios intentos después: la aleta delantera, esta vez la del lado del conductor, estaba hundida y deformada a causa de un buen golpe.
Afortunadamente esta vez ha sido sólo cosa de chapa. Bueno, y que no iba yo dentro del coche durante el transcurso del incidente.
Por cierto, ha sido un golpe anónimo. Básicamente significa que nadie me ha dejado una nota diciéndome
«Creo que te he abollado el coche.»
Ni siquiera, como ha sugerido un compañero de trabajo, me han dejado una nota diciéndome
«Tu coche ha atacado espontáneamente al mío y, como consecuencia de su violenta imprudencia, se ha hecho daño en una aleta.»
Cabrones.
Iba a hacer una foto esta tarde de los destrozos, pero mi padre lo ha reparado antes. Le ha salido la vena TolkiEnana y ha cogido su martillo de arreglar chapa.
Suena extraño, pero la verdad es que mi padre hace maravillas con ese martillo. Ha quedado bastante bien.
En fin, a lo que iba: me siento como si tuviera una especie de Síndrome de Raikkonen en Contrafase. Básicamente consiste en que, en lugar de dejarme a mí destrozar el coche, ya lo hacen los demás por mí.
Cabrones.







Cigu
28 may 2007 | 11:02 PM
A mi me han dado varias veces en el coche, teniendo el coche bien aparcado en la universidad (como consecuencia tengo la puerta del conductor abollada) y aún estoy esperando a que alguno de los dos o tres que me han dado se moleste en dejarme una notita poniendo simplemente que me ha dado y lo siente. Hoy mismo hablábamos koskis y yo del tema porque hemos visto como en su barrio un chico dejaba una nota en un coche al que había hundido un poco el parachoques delantero.
Ophelia
29 may 2007 | 01:29 AM
Cabrones! Mi vecina hace lo mismo, tenemos lleno de puntitos rojo (el auto de ella es rojo) un lado del coche pero nunca es ella. Ayer le pegamos sin querer y la vieja bruja se bajo a mirar si le habiamos dañado el auto.
rancio
30 may 2007 | 12:32 AM
"Suena extraño, pero la verdad es que mi padre hace maravillas con ese martillo".
Je, como tú. Pero tu creatividad es de otra clase. Flores amarillas. Sé lo que hiciste el último verano. ¬¬
Sveret
30 may 2007 | 08:40 PM
A veces el miedo al seguro obliga a que dejemos de ser cada vez más mejores personas.
A veces, en otros casos son Cabrones por naturaleza.
Si te sirve de consuelo, la matrícula delantera de mi coche está abollada hacia fuera, porque alguno se enganchó con ella y casi se la lleva de recuerdo. El parachoques (o paracoches) trasero aún guarda recuerdos del Cabrón que me dio un golpe en un parking público a la luz del día y salió echando leches del lugar. Por no hablar del Cabrón que "afiló" sus llaves con el lateral, o los Cabrones que siempre abren las puertas de sus coches sin pensar en las marcas que dejan en los coches que hay aparcados al lado.
Golpes menores, sí. Pero joden como cualquier otro.
Guso Sakatomi
30 may 2007 | 10:36 PM
Agente Alonso, participa en el Meme a ver si sabemos quién te ha abollado el Kadet GT:
http://www.lacoctelera.com/guso/post/2007/05/30/meme-cuentame
manuel h
3 jun 2007 | 06:42 PM
me pasó una vez, y no fue sólo chapa.
cabrones!!
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1 feb 2010 | 08:18 PM
Suena extraño, pero la verdad es que mi padre hace maravillas con ese martillo. Ha quedado bastante bien.